Psicomotricidad (Tercera edad)

PSICOMOTRICIDAD (TERCERA EDAD)



  • LA PSICOMOTRICIDAD
La psicomotricidad es la relación mutua entre la función motriz y la capacidad psíquica que engloba el componente socioafectivo (donde están las relaciones que establece el individuo, comportamientos y sentimientos) y el componente cognitivo (que hace referencia a las capacidades y aptitudes del individuo).
Podemos decir, por lo tanto, que el movimiento no se reduce a una actividad mecánica, sino que está influido e influye en la función psíquica del individuo.
El movimiento es el medio a través del cual el individuo se pone en relación con lo que le rodea; de este modo se puede entender que la psicomotricidad modifica y mejora las relaciones interpersonales.
Algunos de los objetivos de la actuación psicomotriz son:
- Optimizar la independencia funcional y la calidad de vida del paciente, como objetivo general
  • Favorecer el desarrollo motor del individuo.
  • Lograr la integración del esquema corporal : conocer y tener conciencia de nuestro cuerpo tanto en movimiento como en estático, a lo largo de toda la vida y en un momento dado.
  • Dominar el equilibrio
  • Controlar las coordinaciones globales y segmentarias
  • Controlar la inhibición voluntaria (el individuo debe ser capaz de quedarse quieto)
  • Trabajar la relajación para aliviar las tensiones que se producen en nuestro cuerpo
  • Controlar la respiración
  • Adquirir la adecuada estructura espacial y temporal
  • Aumentar el bienestar emocional. Vivenciar la alegría.
  • Mejorar las relaciones sociales. Experimentar el movimiento conjuntamente.
  • Mejorar las posibilidades de adaptación al mundo exterior. Este objetivo último es muy importante.
Desde la psicomotricidad, entendemos el movimiento como fuente de salud física, medio de estimulación sensorial y organizador de las capacidades mentales y medio de comunicación y de relación con los demás.
Los componentes básicos de la terapia psicomotriz y, por lo tanto, los aspectos a trabajar son los siguientes:
  • Esquema corporal. Conciencia corporal. Propiocepción.
Trabajar el esquema corporal implica diferenciar las distintas partes del cuerpo y realizar un adecuado control postural.
Control Postural: tener conciencia de nuestro cuerpo en estático, corregir las alteraciones posturales para evitar la aparición de rigideces. Control del tono muscular.
Tener conciencia de nuestro cuerpo en movimiento. Experimentar el movimiento.
  • Equilibrio: trabajamos el equilibrio estático y el dinámico
  • Lateralidad: diferenciación de los dos lados del cuerpo a través de ejercicios de señalización y orden.
  • Coordinación: dinámica general, óculo-manual, óculo-podal, espaciotemporal.
  • Organización témporo-espacial
  • Estructuración temporal y rítmica
  • Relajación
  • Trabajo de las praxias: ideomotora, ideatoria, constructiva.
  • Actividades de comunicación y pensamiento abstracto.
Todos estos aspectos que conforman la psicomoticidad se pueden trabajar a través de la fisioterapia, utilizando el movimiento como medio físico del tratamiento.